Encuentro Trabajo Decente y Democracia

Noticia | 1 de agosto de 2007
Un profundo análisis de la vinculación entre Trabajo Decente y democracia fue el que se realizó en el Encuentro Internacional que bajo ese nombre se desarrolló entre el 27 y el 29 de agosto en Santiago de Chile y que fue inaugurado por el Director General de la OIT, Juan Somavia y auspiciado por el Instituto de Estudios Laborales de la OIT (IIEL) y la Oficina Subregional de la OIT para el Cono Sur que encabeza Guillermo Miranda. También participó del Encuentro el Director Regional de la OIT para América Latina y El Caribe, Jean Maninat.

Desde la perspectiva de la OIT, la calidad del empleo, que surge del crecimiento, las garantías de protección social asociadas a éste, la inversión en capital humano, la participación organizada de los trabajadores para definir sus condiciones de empleo y trabajo y la existencia de espacios de diálogo social, constituyen factores esenciales para garantizar un desarrollo exitoso en el mundo globalizado y sus exigencias.

La reflexión inicial de este encuentro consideró que la democracia política en América Latina es aún frágil y su fortalecimiento supone la capacidad de generar consensos sólidos que otorguen legitimidad a las transformaciones en curso.

Lo que ocurra en el mundo del trabajo en estas sociedades, como en todo el planeta, resulta fundamental para construir esos consensos y por eso el Encuentro se inscribe en la acción estratégica de la OIT de buscar ideas e instrumentos que ayuden a los actores sociales y políticos de los diferentes países a encontrar formas de responder a los desafíos de esta época.

El encuentro reunió a unas cuarenta personalidades políticas e intelectuales de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, México, Perú y Uruguay que trabajaron en plenarios durante dos días en torno a cuatro temas. El primero fue "Trabajo Decente respuesta política a una demanda democrática", tema que fue presentado por el Gobernador de Bahía (Brasil) y ex Ministro del Trabajo de ese país, Jaques Wagner.

Este planteó, entre otras cosas que se debe transitar desde una democracia representativa hacia una participativa y que se requiere un Estado eficiente. Puntualizó que existen dos caminos para abordar las desigualdades sociales, Uno a través del empleo productivo y otro a través de las transferencias públicas (subsidios). También mencionó el concepto de impuesto negativo a la renta, que se refiere a que quienes tienen ingresos tributan y quienes no los tienen, reciben una ayuda estatal.

El diálogo que siguió a esa primera mesa contó con la intervención del secretario para asuntos políticos d el OEA, Dante Caputo, quien propuso la idea de avanzar hacia la democracia de la ciudadanía y la democracia exigible, es decir ¿cuál es el mínimo social? ¿cuántos pobres aguanta la libertad? Su planteamiento fue que existe un nivel medio de desarrollo social que estos países pueden dar y no están entregando y que eso puede "matar" la democracia".

la inclusión social

La segunda mesa se denominó "Trabajo decente e inclusión social", la que fue presentada por el Ministro de Trabajo de Argentina, Carlos Tomada quien habló de la necesidad de recuperar el trabajo como factor de inclusión social y que se requieren políticas de crecimiento que generan empleo y diálogo social y a la vez que se debe consensuar estrategias a través del diálogo social y político.

En la discusión que se abrió sobre este tema se analizó la relación causa-efecto que existe entre democracia y trabajo decente en ambas direcciones y la necesidad de que además del sistema político y la calidad de la clase política se requiere un diálogo social con participantes que estén dispuestos a contribuir y ceder y no sólo a obtener, para definir políticas conducentes al Trabajo Decente.

También se concluyó que el logro de los objetivos del Trabajo Decente está vinculado a relaciones de poder.

La Responsabilidad Social Empresarial La tercera mesa de trabajo del encuentro se denominó: "Trabajo Decente: empresas sustentables y globalización", donde expusieron el vicepresidente del Grupo de empleadores del Consejo de Administración de la OIT Daniel Funes de Rioja, y la representante del Grupo de Trabajadores del Consejo de Administración de la OIT, Nair Goulart.

El primero aportó respecto de la necesidad de tomar decisiones respecto de la nueva sociedad del conocimiento y qué papel se va a jugar allí, considerando que se ha sustituido el paternalismo dentro de la relación empleador-trabajador, pero no está claro exactamente por qué nuevo tipo de relación. Puntualizó que hay que pasar de los confrontativo a lo colaborativo y que se requiere del diálogo social para abordar la integración en sociedades duales, para promover la adaptación a los cambios y para buscar la gobernabilidad y el entendimiento. Nair Goulart enfatizó también en el tema del diálogo social para involucrar a actores que aún no participan, como las mujeres y los jóvenes y considerando que más de la mitad de los trabajadores en América Latina están lejos de tener una perspectiva de Trabajo Decente.

En el diálogo que se abrió a continuación se analizó desde distintas perspectivas el tema de la responsabilidad social empresarial como un aspecto ineludible de las empresas modernas.

La gobernabilidad

La cuarta y última mesa de trabajo se denominó "Trabajo decente y gobernabilidad democrática" y en ella expuso el rector de la Universidad Diego Portales de Chile, Carlos Peña. Él planteó que las sociedades y los estados latinoamericanos han cambiado radicalmente sus estructuras e identidades lo que plantea hoy un gran desafío para sus líderes políticos. Según Peña, las posibilidades de recuperar gobernabilidad democrática en este nuevo escenario (caracterizado por el deterioro progresivo de la significación del trabajo, y la hegemonía del economista neoclásico (policymaker) pasan por:

-Establecer ciertos consensos normativos mínimos que sean fuentes de normatividad;
-Que la política democrática no debe ser reducida a sus momentos electorales, sino que debe ser ampliada a momentos deliberativos;
-Y se debe reducir la oposición entre la técnica y la política, para elegir un camino intermedio que compatibilice estas dos figuras.

El encuentro también contó con la presencia del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza quien reseñó algunos de los desafíos políticos de la región y su vinculación con las demandas sociales.

Al hacer una evaluación del encuentro, el director general de la OIT, Juan Somavia mencionó lo valioso de las prácticas del diálogo y del intercambio de experiencias entre los distintos países y las distintas esferas de acción e influencia de cada una de las personalidades invitadas para enriquecer una reflexión que es necesaria y muy actual en estos momentos en Latinoamérica. También recordó los desafíos del Trabajo Decente como una de las herramientas cada vez más consensuadas para la lucha contra la desigualdad.

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