Día Mundial contra el Trabajo Infantil: La realidad dista mucho de ser "un paseo por el parque" Un nuevo informe subraya la difícil situación de los niños que trabajan en el servicio doméstico

Millones de niños (no se dispone de una cifra exacta) trabajan duramente, día y noche, alejados del hogar familiar desempeñando tareas domésticas como la recogida de agua, el cuidado de otros niños de menor edad, la limpieza de la casa o atendiendo al jardín. Casi todos ellos son explotados, se ven expuestos a condiciones de trabajo peligrosas y son víctimas de abusos. Todos, sin excepción, corren peligro debido a la propia naturaleza del trabajo infantil doméstico. El Día Mundial contra el Trabajo Infantil del presente año arroja nueva luz sobre la situación de estos niños y lo que puede hacerse para ayudarles.

GINEBRA - Para Chedita, la visita de hoy al centro de Manila, donde numerosos niños ocupados en el servicio doméstico se reúnen una vez a la semana para jugar, constituye literalmente un "paseo por el parque". Sin embargo, no siempre ha sido así. Como los menores (en su mayoría niñas procedentes de áreas rurales desfavorecidas) que acuden al parque una vez a la semana en su único día libre para encontrarse con otros en su misma situación, Chedita trabajó tiempo atrás en el servicio doméstico, afrontando jornadas prolongadas a cambio de una remuneración escasa, con miedo a sus amos y luchando por seguir adelante a pesar de las pocas horas de sueño, temiendo un futuro carente de educación.

Pero los tiempos han cambiado. Consiguió recibir una formación y ejerce actualmente el puesto de presidenta de un grupo dedicado a ayudar a otras niñas como ella a alcanzar un futuro mejor. Con el apoyo de la OIT, el grupo brinda alojamiento y asesoramiento jurídico y de otra índole para ayudar a los menores ocupados en el servicio doméstico a escapar de empleadores y empleos abusivos, y ha ejercido su influencia con éxito para promulgar la legislación que dé lugar en última instancia a la erradicación de esta práctica.

"En mi familia éramos muchos niños, éramos pobres y mi padre estaba discapacitado, por lo que le resultaba difícil trabajar", recuerda Chedita. "Así que decidimos que algunos de nosotros teníamos que trabajar para mantener a los demás."

La forma en la que Chedita acabó empleada en el servicio doméstico es típica de las experiencias de millones de niños como ella. En India, el 20% de los menores que trabajan fuera del hogar familiar engrosan las filas del trabajo infantil doméstico. Muchos sufren explotaciones y abusos debido a que los regímenes de relación laboral son, en buena medida, informales y la protección social no existe. Un muro de resignación rodea a esta práctica, que suele considerarse una alternativa "mejor" para los hijos de familias pobres.

De acuerdo con el Dr. June Kane, autor del nuevo informe de la OIT titulado " ¿Ayudantes o esclavos? Comprender el trabajo infantil doméstico y cómo intervenir", la realidad es muy diferente. "Debemos recordarnos constantemente que estos niños no se limitan sólo a realizar las más variadas tareas las casas. Se trata de un lugar de trabajo, incluso aunque éste sea la residencia de otra persona. Y sin embargo, este lugar de trabajo queda oculto a los ojos del público y de las inspecciones de trabajo, y al margen de las protecciones establecidas en los centros de labor legítimos. En consecuencia, los niños corren el riesgo, no sólo de ser explotados, sino también de padecer abusos y otros actos de violencia. Además, tenemos constancia de la existencia de demasiados casos para pensar que se trata de excepciones."

No todos los niños ocupados en el servicio doméstico acaban perdiendo su futuro. La experiencia de la OIT en Asia, América central y del sur y África pone de manifiesto que, con unas instituciones sociales y nacionales fuertes, y con opciones de ingresos o crédito para los padres, los niños con edades inferiores a la mínima de acceso al empleo pueden ser rescatados con éxito del servicio doméstico. El FNCCI, el consejo de empleadores de Nepal, ha patrocinado la educación de niños que no pueden abandonar inmediatamente su empleo y asisten a la escuela a tiempo parcial.

"El trabajo infantil doméstico es un derroche de talento y potencial humano. Con la ayuda de soluciones constructivas y sostenibles brindadas por el programa de cooperación técnica de la OIT, nuestros mandantes de todo el mundo están preparados para poner fin a esta forma de abuso", asegura Frans Roselaers, Director del Programa Internacional de la OIT para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC).

Como comentó a la OIT un niño nepalí trabajador en el servicio doméstico, "cuando veo niños jugando en el parque, me encantaría ponerme a jugar con ellos. Tengo que recordar que sólo soy un criado." Debemos de darnos cuenta de que sólo son niños, y de que la vida para ellos debería consistir en "un paseo por el parque".

Para consultar el informe completo denominado "¿Ayudantes o esclavos? Comprender el trabajo infantil doméstico y cómo intervenir", véase www.ilo.org/childlabour.

El 11 de junio se celebra el tercer Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Este año, la OIT centra su atención en los millones de niños en todo el mundo explotados como mano de obra para el servicio doméstico. Un grupo de expertos reunido en Ginebra debatirá el informe más reciente de OIT-IPEC, titulado "¿Ayudantes o esclavos? Comprender el trabajo infantil doméstico y cómo intervenir" Además, en todo el mundo, desde Costa Rica a Camerún, representantes de gobiernos, de la OIT, y de los interlocutores sociales de esta Organización, así como miembros de distintas comunidades y menores participarán en foros en televisión, conferencias, campañas, exposiciones y otros actos.

Para más información sobre los actos previstos para el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, sírvanse visitar www.ilo.org/communication.

Nuevo estudio de la OIT: La eliminación del trabajo infantil será costoso, pero generará enormes beneficios económicos

¿Puede eliminarse realmente el trabajo infantil y, en tal caso, cuánto costaría tal erradicación? Un nuevo estudio afirma que puede eliminarse, y que los rendimientos económicos compensarían con mucho las inversiones sociales necesarias. Trabajo le ha preguntado al Profesor Peter Dorman, principal investigador del estudio (Nota 1) preparado para el Programa Internacional de la OIT para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), cómo se estimaron tales costes y beneficios.

Pregunta: ¿Cuáles son los costes y los beneficios de eliminar el trabajo infantil?

Respuesta: Estimamos que los costes se situarían en torno a los 760.000 millones de dólares de Estados Unidos, mientras que los beneficios rondarían los 5,1 billones en las economías en desarrollo y en transición, donde se encuentra la mayoría de los niños que trabajan. Parece un compromiso enorme, pero pierde significación en comparación con otros costes soportados por los países en desarrollo. Los costes medios anuales se situarían en torno al 20 % del gasto militar actual, o al 9,5 % del total de la deuda.

Pregunta: La OIT estima que el número de niños que trabajan actualmente asciende a unos 246 millones. ¿Cuáles son los costes principales que conlleva retirarles del trabajo?

Respuesta: El coste de elevar la cantidad y la calidad de la educación para acomodar a la totalidad de los niños del mundo representa casi dos tercios del total. En esta partida se incluiría la construcción de nuevos centros escolares, la contratación y formación de nuevos profesores y el suministro de materiales docentes.

Pregunta: De todos modos, los niños que trabajan generan ingresos esenciales para sus familias. ¿Qué sucederá cuando dejen de trabajar?

Respuesta: Existe un "coste de oportunidad de la eliminación del trabajo infantil", que consiste en los ingresos que pierden las familias cuando sus hijos son retirados del trabajo y enviados a la escuela. Por esta razón, hemos calculado el coste de establecer programas de transferencia de renta para compensar a las familias. Además, también se han estimado los costes de los programas de intervención concebidos para erradicar urgentemente las peores formas de trabajo infantil.

Pregunta: ¿Cómo calcularon los beneficios?

Respuesta: Las dos principales ventajas (mejora de la educación y de la salud) se traducen en beneficios económicos. Calculamos que, con una educación universal para los niños hasta 14 años de edad, cada menor se beneficiará de un 11 % más de ingresos futuros por cada año adicional de enseñanza. Asimismo, con la eliminación de las peores formas de trabajo infantil, y del precio que éstas se cobran en cuanto a salud humana y productividad, muchos países registrarían ganancias económicas tangibles.

Pregunta: ¿Cómo pueden alcanzarse estos objetivos en la práctica?

Respuesta: El estudio se basó en un programa ideal estandarizado. Sin embargo, en el mundo real, es necesario ejecutar programas específicos para cada país, como los que la OIT ya ha puesto en marcha, con el fin de eliminar efectivamente el trabajo infantil. En el estudio se han planteado las preguntas pertinentes: ¿cuál es el coste de evitar que los niños accedan a un trabajo de forma prematura y de enviarles a la escuela? ¿Cuáles son los beneficios a largo plazo? Ahora que disponemos de estas respuestas, puede afirmarse que existe un argumento económico sólido que subyace a la campaña para la erradicación del trabajo infantil.


Nota 1 - "Invertir en todos los niños: estudio económico de los costes y beneficios de erradicar el trabajo infantil", OIT 2004, ISBN 92-2-115419-X. Disponible en www.ilo.org/publications, o en formato pdf mediante descarga en www.ilo.org/ipec. Para más información, véase el comunicado de prensa que figura en www.ilo.org/communication.