Esta historia fue escrita por la Sala de Noticias de la OIT. Para ver las declaraciones y discursos oficiales de la OIT, por favor visite nuestra sección "Declaraciones y Discursos".

Educación sobre VIH/SIDA en el trabajo en Jamaica: cambiar actitudes, salvar vidas y proteger empleos

El SIDA es una de las principales causas de muerte de los habitantes del Caribe entre 25 y 44 años, es la segunda región más afectada en el mundo después de África al Sur del Sahara. El programa ‘SHARE’ de la OIT colabora con gobiernos, empleadores y trabajadores para ofrecer protección y cuidado, ayudando a salvar las vidas de los trabajadores y a mantenerlos en trabajos decentes. OIT EnLínea informa desde Jamaica.

Artículo | 30 de noviembre de 2007

KINGSTON, Jamaica – Para muchas de las 230.000 personas que viven con VIH en el Caribe, es difícil soportar un día de trabajo. Deben enfrentar discriminación y prejuicios por parte de empleadores y colegas, y al mismo tiempo carecen de información y apoyo acerca de su enfermedad.

Pero para otros las cosas comienzan a cambiar. Desde que la OIT inició en la región los programas de educación en el lugar de trabajo, éste se convierte cada vez más un lugar donde empleadores y trabajadores apoyados por el gobierno unen sus fuerzas para abordar los desafíos planteados por el VIH/SIDA.

Ahora las iniciativas buscan ir más allá de los trabajadores formales y llegar hasta los de más difícil acceso en la economía informal. Por ejemplo, hace poco peluqueras y esteticistas del sector informal participaron en uno de los talleres nacionales de sensibilización de la OIT junto a grandes empresas. En la mayoría de los talleres de formación, los facilitadores eran personas con VIH/SIDA pero su condición fue notificada sólo el último día.

“Todos los participantes se relacionaban y comían juntos, lo cual es extraordinario aquí porque hay muchos tabúes sobre la preparación de alimentos y VIH”, explicó el coordinador nacional del proyecto Nasolo Thompson. “La revelación de la situación del facilitador del grupo al final los impacta tanto que los lleva a cambiar la percepción del VIH de manera drástica”.

Es un pequeño sector, pero la Asociación Nacional de Peluqueros y Esteticistas de Jamaica (NAHC) es muy activa y está motivada a hacer lo posible para ayudar a sus miembros a luchar contra el VIH. Con la formación y el apoyo del Programa de la OIT de Respuestas estratégicas de la empresa al VIH/SIDA (SHARE), la NAHC ha sensibilizado 90 por ciento de sus 500 miembros y ha dado asistencia a cientos de propietarios de salones de belleza en todo el país para intercambiar información y apoyar el cambio de conducta con los clientes y el personal con el fin de hacer frente a la epidemia.

Carolyn Flowers-Smith, propietaria de una peluquería en Kingston, la capital de Jamaica, se formó en 2006 como educadora junto a otros cuatro miembros de la Comisión VIH/SIDA de la NAHC. Desde entonces inició un programa de educación en su peluquería donde recibe cerca de 50 clientes a la semana y sensibiliza de manera activa a la mayoría. También los ayuda a evaluar el riesgo personal, al ofrecer información básica sobre VIH/SIDA, distribuir material impreso y exhibir afiches en su local.

“La formación me impactó mucho. Ahora estoy más preparada sobre los temas de VIH/SIDA y esto me ayuda a compartir una información más acertada con mi familia, amigos, clientes y trabajadores. Conocer y hablar con una persona VIH positiva me ayudó a comprender el problema con claridad”, dijo Vanessa Hayles, otro miembro de NAHC.

Según Nasolo Thompson, se han realizado progresos importantes en las 15 empresas locales con las cuales el programa trabaja desde hace tres años y medio. “Tenemos pruebas que las cosas van en la dirección correcta: es posible percibir un cierto grado de cambio de conducta, incluso en la reducción en el número de parejas sexuales y en el uso del preservativo”.

El proyecto de la OIT, que beneficia directamente a más de 20.000 trabajadores, hasta el momento ha entrenado a 80 funcionarios del gobierno y 112 miembros destacados de organizaciones de empleadores y trabajadores en la agricultura, fabricación, sector financiero y de servicios, y en la economía informal.

“La NAHC es un buen ejemplo de cómo empresas pequeñas y medias y empresas del sector informal pueden ayudar a reducir el impacto y la difusión del VIH/SIDA en el mundo del trabajo”, dijo Sophia Kisting, Directora del Programa sobre el VIH/SIDA y el Mundo del Trabajo de la OIT.

“Con la participación del gobierno, organizaciones de empleadores y trabajadores, el programa SHARE es también un buen ejemplo de alianza público-privada en el lugar de trabajo, al involucrar a miles de personas, desde ministros hasta conductores de camión, de sindicatos a trabajadores de la confección, de organizaciones de empleadores a dirigentes”, agregó.

Gracias al apoyo de una serie de socios donantes internacionales, OIT/SIDA realiza proyectos en cerca de 40 países y lleva a cabo actividades en muchos más, con el objetivo de que el lugar de trabajo desempeñe un papel relevante en el logro del acceso universal a la prevención, tratamiento, apoyo y cuidado del VIH.