Esta historia fue escrita por la Sala de Noticias de la OIT. Para ver las declaraciones y discursos oficiales de la OIT, por favor visite nuestra sección "Declaraciones y Discursos".

Encendiendo la oposición Fumar en el trabajo: los no fumadores consiguen nuevos derechos

Artículo | 14 de junio de 2004

Uno de los más importantes males para la salud y para la seguridad en el trabajo de nuestros tiempos, el tabaco, está desapareciendo lentamente, pero de manera definitiva de los lugares de trabajo. Para el Día Mundial sin tabaco de este año (31 de mayo), la OIT ha elaborado un informe ( Nota 1) que nos da una una visión global de los esfuerzos de los no fumadores en los puestos de trabajo donde estamos y donde cada vez es más difícil fumar.

A pesar del establecimiento de la clara relación entre fumar tabaco y cáncer, muchos fumadores intrépidos siguen afirmando que sus derechos están siendo vulnerados por esfuerzos para prohibir su hábito. Una prohibición de fumar para funcionarios municipales, ya sea durante el trabajo o fuera de él, en la pequeña localidad noruega de Levanger, encendió la polémica y obligó a un tribunal local a sentenciar que fumar durante el trabajo era un derecho fundamental. No obstante, el 1 de junio Noruega introducirá nuevas leyes anti tabaco que prohiben fumar en los restaurantes, y las encuestas muestran que el 59% de los ciudadanos está a favor de la medida.

A pesar del caso especial de Noruega, los no fumadores están lentamente, pero de manera segura, dominando la situación. En Irlanda una prohibición de fumar en el trabajo levantó algunas críticas predecibles, pero unas multas severas y un visible control de la prohibición parecen estar surtiendo efecto.

Así todo, Europa va muy por detrás de los esfuerzos de Norteamérica por desvanecer el riesgo de muerte potencial debido al tabaco. Un referéndum llevado a cabo en Florida en 2002 puso de manifiesto la importancia que los americanos conceden a los espacios limpios de humo al votar un abrumador 70,8% en favor de una enmienda constitucional que prohibiera fumar en lugares de trabajo cubiertos, restaurantes incluidos. Al hacer esto, Florida se unía a California, Maine, Utah y Vermont, y a ciudades como Nueva York y Boston, que también habían aprobado leyes similares.

El mundo no puede quedarse atrás. Un nuevo estudio del programa para la seguridad en el trabajo de la OIT titulado "Fumar en el trabajo" muestra que la actitud hacia el tabaco está cambiando en todo el mundo, aunque a algunos trabajadores les queda mucho todavía para conseguir un aire limpio en sus lugares de trabajo, especialmente en el sector de la sanidad.

"Estamos tratando uno de los problemas mas serios sobre la seguridad y salud en el trabajo de nuestro tiempo" dice Carin Hakansta, autor del citado informe. "Los efectos negativos sobre la salud del fumador y del fumador pasivo son de conocimiento publico en muchas partes del mundo".

Los no fumadores respiran los mismos elementos tóxicos que los fumadores, con efectos similares, aunque menos graves. Mientras la mayor parte del debate sobre los fumadores pasivos se concentra en el cáncer de pulmón y en la respiración, los efectos sobre el corazón se revelan como más importantes. Según la Organización Mundial de la Salud hay 15 veces más muertes de fumadores pasivos por problemas de corazón (de 35.000 a 62.000 fallecimientos anuales en EEUU) que por cáncer de pulmón.

Muchos empleadores, especialmente en grandes empresas, consideran ahora que un ambiente libre de tabaco es un tema importante. El estudio cita ejemplos de iniciativas salariales para los trabajadores que dejen de fumar y de "policías antitabaco" que garanticen el cumplimiento de la prohibición.

Finalmente, los gobiernos, cada vez en mayor medida, están institucionalizando estrategias para reducir el consumo de tabaco a través de leyes, programas nacionales, entidades coordinadoras y con campañas masivas. En Irán, el efectivo programa contra el tabaco parece haber conseguido reducir el consumo del mismo del 14,6% en 1991 al 11,7% en 1999.

¿Una reacción mixta?


Con todo, y a pesar de los poderosos argumentos para conseguir entornos libres de humo, el tabaco no es siempre un asunto prioritario para los gobiernos. Esto es particularmente notorio en los países en desarrollo, donde los presupuestos para sanidad son demasiado pequeños y compiten con enfermedades muy serias como la malaria y el SIDA. En los países productores de tabaco, especialmente en Africa, la regulación de los riesgos de fumar entra en conflicto con las exportaciones de tabaco, que constituyen una importante fuente de ingresos y son creadoras de empleo.

Esto es así, a pesar de el hecho de que la carga económica del fumar es a menudo más pesada para aquellos países que más necesitan los ingresos derivados del tabaco. En los países pobres, la porción de los ingresos dedicada a los productos del tabaco podría ser gastada en bienes esenciales, como comida, ropa o para pagar un colegio. El estudio cita una encuesta llevada a cabo entre conductores de carritos (rickshaws) en Dhaka, Bangladesh, que dedican un 40% de sus ingresos para fumar, mientras en Minhang, China, este porcentaje se eleva hasta casi un 60%. Según la Organización Mundial de la Salud, que este año está haciendo campaña contra el tabaco y la pobreza en el Día Mundial sin Tabaco, esto no se limita a los países en desarrollo- un trabajador en Copenhague tiene que trabajar 23 minutos para comprar un paquete de cigarrillos de importación, mientras que un trabajador en Nairobi necesita 158 minutos.

Seis pasos para conseguir un lugar de trabajo sin humo

Citando ejemplos de todo el mundo, el estudio de la OIT identifica seis elementos para conseguir lugares de trabajo sin humo:

  • Alianzas innovadas: bajo la "Coalición de California", el sector de la sanidad unió fuerzas con los sindicatos y juntos consiguieron la Smokefree workplace law (Ley del lugar de trabajo sin humo) en California que se aprobó en 1995. En otros países, la religión juega un papel muy importante. En Bhutan fumar es pecado y se ha comprometido con la OMS en convertirse en el primer país del mundo en el que no se fume. En una conferencia regional celebrada en 2002 para hablar sobre el budismo y el control sobre el tabaco asistieron monjes de Camboya, Tailandia y Sri Lanka.
  • Fumar es un problema de salud y seguridad en el trabajo: las autoridades nacionales de seguridad y salud en el trabajo en EEUU, Australia y la provincia de British Columbia en Canadá reconocieron el problema de fumar en el trabajo.
  • Información y comunicación: una encuesta sobre protección de los no fumadores en restaurantes y bares en cinco países europeos (Finlandia, Francia, Bélgica, Alemania y España) llevada a cabo en 2003, demuestra la importancia de la estrategia de comunicación para una exitosa implementación de la legislación. El 98% de los entrevistados en Finlandia, pero solo el 73% de los entrevistados en Francia, eran conscientes de que existía una ley antitabaco en el país.
  • Directrices concretas: el estudio analiza 18 directrices para conseguir lugares de trabajo libres de humo.
  • Programas de asistencia en los lugares de trabajo: en Noruega, el gobierno ofrece un programa nacional para prevenir y dejar de fumar. Muchos empleadores polacos ofrecen primas a los salarios normales para los trabajadores que dejen de fumar. Además de las sanciones económicas, los empleadores italianos inducen a sus empleados a dejar de fumar retirando los ceniceros de los pasillos, poniendo notas informativas, y designando "policías anti tabaco" en cada una de las plantas de algunos edificios.
  • Un proceso global y dinámico que, cuando se desarrolle una política anti tabaco, involucre a los sindicatos y a todas las secciones relevantes de la empresa o de la organización
Así todo, conseguir quitar la humareda del tabaco producido por la legión de fumadores que hay en el mundo no será tarea de un solo día. Como dice el autor Hakansta, "pasará tiempo hasta que el nivel de alarma llegue hasta donde debe estar y antes de que los principales actores traten el asunto de manera responsable".


Nota 1 - "Workplace Smoking - A Review Of National and Local Practical and Regulatory Measures", de Carin Håkansta. OIT, 2004.