Esta historia fue escrita por la Sala de Noticias de la OIT. Para ver las declaraciones y discursos oficiales de la OIT, por favor visite nuestra sección "Declaraciones y Discursos".

Alzar la voz de las mujeres en la OIT

La Conferencia Internacional del Trabajo congrega a unos 3.000 representantes de gobiernos, trabajadores y empleadores de los Estados Miembros de la OIT. Pero las mujeres no están adecuadamente representadas entre esos delegados. Y ahora, la Organización busca un mayor equilibrio.

Artículo | 24 de junio de 2004

GINEBRA - Los hombres estaban bien representados en la mesa redonda convocada para debatir sobre igualdad de genero durante la Conferencia Internacional del Trabajo que se realizó en esta ciudad en junio.

Pero eso no tiene nada de raro en este encuentro anual de tres semanas de duración que en su 92ª edición reunió a unos 3.000 delegados, porque la gran mayoría de los representantes tripartitos de los 177 países Miembros de la Organización Internacional del Trabajo eran, precisamente, hombres.

En la lista de delegados ante la Conferencia, 23 por ciento fueron mujeres, la mayoría de ellas actuando como delegadas substitutas o como asesoras. Entre los representantes con derecho a voto las mujeres representaban 15 por ciento, y entre los ministros del Trabajo que asistieron al encuentro 12 por ciento, tres puntos por debajo del año anterior. Este desequilibrio no pasó desapercibido.

El Director General de la OIT, Juan Somavia, se comprometió públicamente a lograr un aumento en el número de mujeres que participan en la Conferencia, para que sean al menos 30 por ciento de los delegados en un futuro cercano. Destacó que la igualdad de género entre las delegaciones, en la Organización y en los Estados Miembros debería ser resultado natural de la promoción de las normas de la OIT y agregó: "No podemos ser creíbles sin la voz de las mujeres".

Pero la mejoría en el equilibrio de género es sólo el comienzo de lo que debería ser un esfuerzo sostenido en esta dirección. La Directora Ejecutiva para Diálogo Social de la OIT, Sally Paxton, recordó que "aumentar la presencia de las mujeres en la Organización no sólo es un asunto de números, también es necesario que sus voces sean escuchadas y que puedan poner sobre la mesa los temas que les preocupan".

Durante la mesa redonda realizada en Ginebra, Somavia instó a los gobiernos a reevaluar las situaciones relacionadas con la desigualdad de género en sus países y a que establezcan metas para mejorar a corto y largo plazo. "Si queremos escuchar la voz de las mujeres será necesario cambiar la cultura, las percepciones y las prácticas", dijo el Director General de la OIT. "La perseverancia es la única forma de avanzar hasta darle la mayor relevancia a los temas de género".

La ministra de Estado para el Desarrollo de la capacitación y el Trabajo de Rwanda, Angelina Muganza, consideró que la OIT podría apoyar el progreso de las mujeres al impulsar la consideración de los temas de género en las legislaciones laborales y al estimular su capacidad como emprendedoras.

Muganza agregó que en su país se adoptaron medidas para mejorar la participación de las mujeres en todos los niveles de la sociedad tras el catastrófico conflicto de 1994, incluyendo capacitación sobre igualdad de género para los principales representantes de los interlocutores sociales y para los ministros del gobierno.

En la actualidad el parlamento de Rwanda tiene 80 integrantes de los cuales 39 son mujeres, el porcentaje de participación más alto del mundo. Para lograr este equilibrio fue importante convencer a los hombres de que la igualdad de género no es una amenaza para sus intereses, sino una herramienta que permite potenciar el desarrollo, explicó la ministra Muganza.

La subsecretaria general de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL), Mamounata Cissé, consideró que para aumentar la participación de las mujeres en la OIT será necesario que haya reformas orientadas a la igualdad de género entre los mandantes tripartitas de la Organización.

La participación de las mujeres en la CIOSL aumentó de 7 a 40 por ciento, e incluso algunos sindicatos están cerca de lograr una paridad. Cissé consideró que una de las razones para la escasez de delegadas mujeres en la Conferencia de la OIT son los criterios de selección de las representaciones. Por otra parte, hizo un llamado a las dirigentas de todos los niveles para que ellas mismas presten atención a lo que dicen otras mujeres, y para que apoyen los cambios legislativos.

El representante de los empleadores canadienses, Andrew Finlay, dijo que la simple remoción de las barreras a la participación no es suificiente para alcanzar la igualdad de género, y planteó que también es necesaria la planificación para el desarrollo a largo plazo.

Finlay comentó que sería necesario identificar los temas que es necesario abordar y realizar actividades de capacitación y formación. Agregó como ejemplo que en el caso de la Conferencia, la OIT y los mandantes conocen con anticipación la agenda prevista para los debates, y por lo tanto las representantes mujeres podrían ser identificadas con anticipación y preparadas para participar como delegadas .

Pero los viajes de trabajo también pueden causar problemas. La consejera legal de la Confederación de empresas suecas, Birgitta Laurent, destacó que la participación en eventos en el exterior con frecuencia obliga a buscar soluciones para el cuidado de los niños, y por lo tanto debe tenerse en cuenta el tema del equilibrio en la vida de quienes trabajan.