Comparten resultados de estudio sobre mujeres temporeras del Café en Costa Rica

Los resultados evidencian que los nexos entre trabajo agrícola, pobreza y género, están además cruzados por otras formas de exclusión, como son la pertenencia étnica y la condición migratoria.

Noticia | 3 de septiembre de 2012
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), compartieron los resultados del estudio “Mujeres temporeras en la agricultura del café de Costa Rica”, durante un conversatorio realizado el 30 de agosto anterior.

Para María José Chamorro, Especialista en Género de la OIT, la importancia de este tipo de estudios es que colocan el empleo de las mujeres como un elemento fundamental para la reducción de la pobreza; que además incorpora temas de capital importancia para lograr trabajo decente, como son población migrante, protección social y cumplimiento de derechos laborales.

Por su parte, José Emilio Suadi, Representante de la FAO, manifestó que espera que sea una herramienta que facilite el tratamiento de este tema en el país.

El estudio se realizó en la zona de Los Santos, compuesta por tres cantones principales de fuerte vocación agrícola que se ubican al suroeste del Valle Central y donde confluyen tres fenómenos del trabajo temporal:
1) La migración interna de costarricenses desde zonas con desempleo (27%);
2) la migración de nicaragüenses, de origen rural y jóvenes de ambos sexos (23%); y 3) la migración de indígenas panameños en grupos familiares (50%).

También señala, según datos del Instituto Costarricense del Café (ICAFE), que en Costa Rica trabajan al año 190.000 personas en la recolección de café. De ese total, un 30% son mujeres. En la zona donde se realizó la investigación se estima que el número de mujeres que trabajan como recolectoras representa un 34% del total de recolectores en la zona, lo que está ligeramente por encima del promedio nacional estimado.

Janina Fernández Pacheco, consultora a cargo de la investigación, resaltó entre los hallazgos que “no existe reconocimiento de derechos laborales para las mujeres, por tanto, existe precariedad laboral que genera pobreza”.  

Este análisis de caso forma parte de un proceso de investigación coordinado y dirigido por la FAO, en coordinación con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la OIT, que se ha centrado en el análisis de las articulaciones entre políticas del mercado de trabajo y pobreza rural en América Latina y que dieron como resultado una publicación en dos tomos que expone los casos de Brasil, Costa Rica, Chile, El Salvador, Perú, Argentina, Bolivia, Guatemala, Honduras, México, Paraguay y Uruguay.  

Entre los principales hallazgos de esos primeros estudios se demostró que las mujeres que trabajan como temporeras en la agricultura se ubican en el sector más pobre de las personas en condición de pobreza en el área rural. Por esta razón, se decidió ampliar el análisis en una segunda fase que se centró en las condiciones de trabajo de los temporeros en la agricultura del café, que permite acercarse al tema de la pobreza rural en la agricultura desde una perspectiva de género.