COVID-19 y el mundo del trabajo

Impacto sectorial, respuestas y recomendaciones


La evaluación preliminar de la OIT del impacto del COVID-19 en sectores e industrias sociales y económicos específicos se recoge en una serie de informes sectoriales.

Los informes también contienen respuestas políticas y medidas adoptadas por los mandantes de la OIT (gobiernos, empleadores y trabajadores), así como las herramientas y respuestas disponibles de la OIT a nivel sectorial.

Los destinatarios son los mandantes de la OIT a nivel nacional, sectorial, regional y mundial, así como las organizaciones internacionales y otros asociados en el esfuerzo por promover el trabajo decente para mujeres y hombres en sectores sociales y económicos específicos.

Los informes se actualizarán periódicamente.

Se invita a los mandantes a que formulen observaciones y comentarios sobre los informes para que puedan servir de repositorios de buenas prácticas y lecciones aprendidas en las respuestas pandémicas a fin de « reconstuir mejor » el futuro post-pandemico.

Por favor, comparta sus opiniones enviando un correo a la dirección siguiente: covidresponsesector@ilo.org
  1. La higiene de las manos en el lugar de trabajo

    Los lugares de trabajo, en particular los que emplean a trabajadores migrantes y los de la economía informal, han ocupado un lugar central en la contención del virus COVID-19. Dado que la Declaración del Centenario de la OIT para el futuro del trabajo, adoptada por la 108a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (Ginebra, 2019), destaca que las condiciones de trabajo seguras y saludables son fundamentales para el trabajo decente, dedicamos este informe de política a la higiene de las manos en los lugares de trabajo. El mensaje principal es que todos los trabajadores deben tener las facilidades para lavarse las manos de forma segura y adecuada en el trabajo con el fin de prevenir o reducir la propagación de COVID-19.

  2. Transporte por carretera

    El sector del transporte por carretera es esencial para el desarrollo social y económico y garantiza la movilidad entre jurisdicciones y entre países. Los servicios de transporte de mercancías por carretera aseguran el suministro de productos básicos, incluidos los alimentos y los suministros médicos, así como de una amplia gama de materiales de los que dependen las empresas y los consumidores. El sector no sólo contribuye de manera importante al crecimiento económico y a la creación de empleo, sino que también evita la escasez de productos básicos. En algunos países, el transporte por carretera ha sido declarado un servicio esencial.

  3. Silvicultura

    La pandemia de COVID-19 está haciendo mella en la salud pública y provocando perturbaciones sin precedentes en las economías y los mercados laborales, inclusive para los trabajadores y las empresas del sector de la silvicultura. Ha exacerbado los desafíos existentes, con muchas empresas y trabajadores sufriendo como consecuencia. En respuesta, los gobiernos, las organizaciones de empleadores y de trabajadores y otras partes interesadas en la silvicultura de todo el mundo están colaborando para mitigar el impacto de la pandemia con miras a proteger las empresas y los medios de vida, incluso mediante el diálogo social y la promoción de las normas internacionales del trabajo.

  4. Medios de comunicación y cultura

    Esta nota informativa destaca el impacto de COVID-19 en el sector de los medios de comunicación y la cultura, muy afectado por el desempleo y las producciones cerradas. Se analiza la forma en que la diversidad del sector en cuanto a tipos de contratos y ocupaciones crea dificultades para acceder a la protección social, la seguridad y la salud, y los programas de ayuda económica. En la nota también se ofrecen opciones de política, basadas en los ejemplos de los países y en las iniciativas de las organizaciones de trabajadores y empleadores, para mitigar las repercusiones económicas de la pandemia en el sector.

  5. Turismo

    El turismo es una de las fuerzas motrices esenciales del empleo y del crecimiento. Pero el COVID-19 ha cambiado drásticamente esto. El impacto en las empresas turísticas y en sus trabajadores, que en su mayoría son mujeres jóvenes, no tiene precedentes. Sería oportuno impulsar políticas a gran escala y, en particular, coordinadas a nivel internacional y nacional, en consulta con los gobiernos, los representantes de los empleadores y de los trabajadores y tomando en consideración las normas internacionales del trabajo de la OIT.

  6. Aviación civil

    Para frenar la propagación de COVID-19, una combinación de cancelaciones de vuelos y restricciones han casi detenido por completo los viajes internacionales. El impacto de la pandemia en el empleo ha sido inmediato. Las estrategias de reducción de costos pueden incluir una amplia gama de políticas que tendrán repercusiones en el empleo y el trabajo decente en el sector de la aviación civil. La OIT ha acumulado experiencia de situaciones de crisis anteriores para ayudar al sector a recuperarse de esta conmoción.

  7. Servicios de salud

    La crisis de COVID-19 llama la atención de los sobrecargados sistemas de salud públicos en muchos países, y sobre los desafíos que enfrentan para reclutar, desplegar, retener y proteger a suficientes trabajadores de salud bien formados, apoyados y motivados. Destaca la gran necesidad de inversiones sostenibles en los sistemas de salud, incluido el personal sanitario, y de condiciones de trabajo decentes, formación y equipo, especialmente en relación con los equipos de protección del personal y la seguridad en el trabajo. El diálogo social es esencial para crear sistemas de salud resistentes y, por consiguiente, desempeña un papel fundamental tanto en la respuesta a las crisis como en la construcción de un futuro preparado para las emergencias sanitarias.

  8. Industria automotriz

    La industria automovilística se ha visto afectada por un triple golpe: cierres de fábricas, interrupción de la cadena de suministro y colapso de la demanda. Los procesos de fabricación justo a tiempo han propagado el impacto en todo el mundo. Las pequeñas y medianas empresas se encuentran entre las más afectadas y millones de puestos de trabajo están en riesgo. Los fabricantes de automóviles son clave para poner en marcha la economía mundial. No sólo produciendo ventiladores y mascarillas que salvan vidas. Las políticas industriales sostenibles y el apoyo específico son fundamentales para una recuperación duradera - para reconstruir mejor - con un trabajo decente para más mujeres y hombres.

  9. Comercio minorista de alimentos

    Los trabajadores del comercio de alimentos han surgido como una nueva categoría de servicios de primera línea durante esta pandemia. Aunque son esenciales para garantizar la seguridad alimentaria, los trabajadores corren un alto riesgo de contaminación a la infección y desempeñan un papel clave en la seguridad alimentaria. Para garantizar un número suficiente de trabajadores de la alimentación, necesitan una formación y tener acceso a equipos de protección personal y protocolos de higiene, además de ofrecer salarios adecuados y acceso a la protección social, incluida la licencia retribuida por enfermedad.

  10. Textiles, vestido, cuero y calzado

    La viabilidad de las industrias textil, de la confección, del cuero y del calzado se está desmoronando, ya que se pide a los trabajadores que se queden en casa, las fábricas se cierran y las cadenas mundiales de suministro se paralizan. La cancelación de pedidos ha afectado a miles de empresas y millones de trabajadores. Necesitamos urgentemente solidaridad y acción conjunta en todas las cadenas de suministro de las industrias. La OIT se ha comprometido a apoyar a los gobiernos en la protección de la salud y el bienestar económico de los trabajadores y las empresas de las industrias textil, del vestido, del cuero y del calzado.

  11. Aviación civil

    Para frenar la propagación de COVID-19, una combinación de cancelaciones de vuelos y restricciones han casi detenido por completo los viajes internacionales. El impacto de la pandemia en el empleo ha sido inmediato. Las estrategias de reducción de costos pueden incluir una amplia gama de políticas que tendrán repercusiones en el empleo y el trabajo decente en el sector de la aviación civil. La OIT ha acumulado experiencia de situaciones de crisis anteriores para ayudar al sector a recuperarse de esta conmoción.

  12. Servicios públicos de emergencia

    Como proveedores de primera línea de la respuesta de emergencia, los trabajadores de los servicios públicos de emergencia exigen un contacto físico cercano con los portadores del virus, por lo que están expuestos a un alto riesgo de infección. Los gobiernos y los empleadores deben coordinar sus actividades a todos los niveles del Estado y proporcionar equipo de protección personal y recursos suficientes para prevenir los riesgos laborales, en consulta con los trabajadores de emergencia pública y sus representantes. Las Directrices de la OIT sobre el trabajo decente en los servicios públicos de emergencia, aprobadas en 2018, proporcionan orientación para fortalecer esos servicios en el contexto de las pandemias.

  13. Educación

    El personal docente han tenido que adaptarse a un mundo de educación a distancia casi universal, ya que casi el 94% de los alumnos se han enfrentado al cierre de los centros de enseñanza. La mayoría del personal docente y sus organizaciones han aceptado este desafío, aunque en muchos países en desarrollo el personal docente carece de los conocimientos y el equipo necesarios para impartir eficazmente la educación a distancia. Mientras los gobiernos consideran la reapertura de la escuela como medidas de confinamiento relajado, la seguridad de los estudiantes y del personal docente debe ser primordial, y el distanciamiento social de los estudiantes, el acceso al equipo de protección personal y pruebas periódicas del virus serán claves.

  14. Transporte marítimo y pesca marítima

    El transporte marítimo transporta la mayor parte del comercio mundial y la pesca proporciona alimentos esenciales. La pandemia afecta la seguridad y el bienestar de la gente de mar y de los pescadores, su capacidad para incorporarse a sus buques y regresar a sus hogares, y el futuro de sus empleos. La gente de mar que viaja en cruceros, se les ha rechazado la entrada a los puertos, son particularmente afectados. La OIT está trabajando para proteger a estos trabajadores marítimos clave mientras el mundo busca a proteger la salud pública.

  15. Turismo

    El turismo es una de las fuerzas motrices esenciales del empleo y del crecimiento. Pero el COVID-19 ha cambiado drásticamente esto. El impacto en las empresas turísticas y en sus trabajadores, que en su mayoría son mujeres jóvenes, no tiene precedentes. 
Sería oportuno impulsar políticas a gran escala y, en particular, coordinadas a nivel internacional y nacional, en consulta con los gobiernos, los representantes de los empleadores y de los trabajadores y tomando en consideración las normas internacionales del trabajo de la OIT.

  16. Agricultura

    Mientras trabajan para alimentar al mundo, siguen atrapados en la pobreza y la inseguridad alimentaria. A medida que se propaga la pandemia, es fundamental garantizar el funcionamiento de las cadenas de suministro de alimentos para prevenir una crisis alimentaria y reducir los efectos negativos en la economía mundial. La coordinación de las respuestas en materia de políticas es necesaria para apoyar a la agroindustria y especialmente tener en cuenta los medios de vida y las condiciones de trabajo de millones de trabajadores de este sector, en conformidad con las normas internacionales del trabajo pertinentes.