Directivos de actualidad

Las directrices internacionales en vigor sobre la medición del tiempo de trabajo fueron adoptadas por la décima Conferencia Internacional de Estadígrafos del Trabajo, en 1962. La Resolución sobre estadísticas de las horas de trabajo aporta directrices en relación con dos parámetros de cálculo del tiempo de trabajo: las horas efectivamente trabajadas y las horas normales de trabajo. Estos parámetros se aplican únicamente a los obreros y los empleados.

Horas normales de trabajo

Las “horas normales de trabajo” son las horas en que se espera que los trabajadores efectúen actividades laborales dentro de un período de referencia corto, como un día o una semana, conforme a lo estipulado en la legislación, en convenios colectivos o laudos arbitrales, o bien con arreglo a las reglas o usos de las empresas.

Horas efectivamente trabajadas

Las “horas efectivamente trabajadas” son las horas en las que los trabajadores han realizado actividades laborales dentro de un período de referencia concreto. Ello se presenta como una lista de elementos de un día de trabajo, o “componentes del trabajo”, entre los que cabe señalar:

  • el tiempo productivo (horas efectivamente trabajadas durante períodos normales de trabajo a las que se adiciona el tiempo trabajado además de tales horas, el cual suele remunerarse según tasas más elevadas que las tasas normales; este tiempo adicional se denomina “horas extraordinarias”);
  • el tiempo empleado en actividades secundarias (tiempo que se dedica en el lugar de trabajo a tareas tales como la preparación del lugar de trabajo, las reparaciones y mantenimiento, la preparación y limpieza de las herramientas, y la preparación de recibos, registros del tiempo de trabajo e informes);
  • el tiempo no productivo en el curso del proceso de producción (tiempo de espera o de inactividad en el lugar de trabajo por razones tales como la falta ocasional de tareas, la avería y detención de las máquinas o los accidentes, o bien el tiempo transcurrido en el lugar de trabajo durante el cual no se ha efectuado tarea alguna, pero que se ha remunerado en virtud de un contrato de garantía del empleo), y
  • el tiempo de descanso (tiempo correspondiente a breves períodos de descanso en el lugar de trabajo, incluidas las interrupciones para tomar té o café).

De la definición se ha excluido explícitamente el tiempo no trabajado pero remunerado, tales como las vacaciones anuales pagadas, los días feriados pagados, las ausencias por enfermedad pagadas, las interrupciones para las comidas y el tiempo dedicado a ir desde el domicilio del trabajador al lugar de trabajo y viceversa.