Superar la pobreza mediante el trabajo

"El trabajo es el mejor medio para escapar de la pobreza", dijo Juan Somavía, Director General de la OIT en la Conferencia Internacional del Trabajo celebrada el pasado junio. Somavía se reafirmó en el compromiso de la OIT de llevar el trabajo decente a todas las partes del mundo.

GINEBRA - Casi tres mil millones de personas en todo el mundo viven con menos de dos dólares al día. Y, de ellas, cerca de mil millones -es decir, cerca del 23% de la población de los países en desarrollo- tienen que luchar por su supervivencia con un dólar al día e incluso con menos.

En muchas partes de nuestro planeta la pobreza está empeorando:

  • El número de personas que vivía en la pobreza en la década de 1990 en el África subsahariana aumentó un 25%, hasta alcanzar casi los 500 millones.
  • Durante ese mismo periodo aumentaron las cifras de los que vivían en la pobreza en América Latina y el Caribe, que pasaron de 121 a 132 millones, con una cuarta parte de la población subsistiendo aún con dos dólares diarios o menos.
  • En Oriente Medio y África del Norte el número de personas que vivía en ese nivel o por debajo del mismo creció de 50 a casi 70 millones, en tanto que en Europa Oriental y Asia Central se triplicó hasta alcanzar los 97 millones.
  • Más positivas son las cifras correspondientes a la década de 1990 en China y otros países de Asia Oriental, en los que el número de personas que subsistía con ingresos muy bajos disminuyó de 1.100 millones a cerca de 900 millones.
  • En el sur de Asia el número de personas afectadas por la pobreza permanece más o menos estable en cerca de 1.100 millones, aunque dado el crecimiento demográfico de la zona ahora representan una porción más pequeña de la población.

A pesar de algunos signos alentadores, el panorama general es sombrío. Y hay otros indicios muy preocupantes de que la situación puede empeorar (véase el recuadro Indicadores de la pobreza).

Los problemas y la mejor manera de abordarlos los describe el Director General de la OIT Juan Somavía en Superar la pobreza mediante el trabajo, la memoria con la que se establecieron las líneas fundamentales de esta sesión de junio de la Conferencia Internacional del Trabajo. ( Nota 1)

"Sabemos que el trabajo es el mejor medio para escapar de la pobreza", dijo. "Pero nadie puede imponer por medio de la legislación que haya trabajo y que desaparezca la pobreza. Se trata de un proceso largo y complejo que exige la colaboración de todos los componentes de la sociedad. Debemos convocar el poder único de gobiernos, empleadores y trabajadores, es decir, la comunidad global del trabajo representada por los miembros de la OIT, para lograr una iniciativa mundial concertada contra la pobreza."

Y, en todo el mundo, la desigualdad de género "confluye con las privaciones económicas generando formas de pobreza que afectan, en general, en mayor medida a las mujeres que a los hombres".

"Después de todo, los pobres no son causantes de la pobreza", subrayó el Sr. Somavía. "La pobreza es el resultado de fallos estructurales y de sistemas económicos y sociales ineficaces. Es el fruto de una respuesta política inadecuada, de políticas muy poco imaginativas y de un apoyo internacional insuficiente. El hecho de que siga aceptándose denota una pérdida de valores humanos fundamentales y de voluntad internacional".

La solución consiste en encaminar los esfuerzos a lo que él denomina el "dividendo del trabajo decente". Esto estimulará un crecimiento equilibrado y más sostenible para los países, y mejores condiciones de vida para las personas.

"El dividendo del trabajo decente implica generar empleos productivos e ingresos más estables", afirmó. "La OIT está trabajando en esta dirección a través de programas para crear empleo, asegurar los derechos fundamentales y la protección social en el trabajo, terminar con la discriminación y combatir el trabajo infantil. Nuestros esfuerzos también buscan ampliar el acceso a los servicios financieros, a la capacitación, a ambientes de trabajo más seguros y sanos, y a la generación de mayores oportunidades para las pequeñas empresas."

"No se trata de un dividendo sólo para los pobres", precisó el Director General. "Beneficia también a los gobiernos y a los empleadores".

La reducción de la pobreza favorecería sin duda a la economía. Como se subraya en el informe: "La competencia cada vez más intensa por mercados limitados amenaza con crear ciclos cada vez más frecuentes de prosperidad y depresión que propician la especulación y la codicia, y no las inversiones productivas. Una campaña eficaz para elevar el poder adquisitivo de la mayoría de la población mundial y, en particular, de quienes tienen los ingresos más bajos, es fundamental para poder ampliar y desarrollar los mercados".

Del mismo modo, "resulta difícil de imaginar una estabilidad política y social si una gran proporción de la población mundial no sólo queda excluida de los beneficios cada vez más palpables de la integración económica, sino que, además, ve escasas o nulas oportunidades de llegar a participar alguna vez en un sistema que parece discriminatorio e injusto. Sin invertir en medidas que aborden las causas de las tensiones provocadas por la injusticia social, el mero aumento de los gastos para defender la ley y el orden en los planos nacional e internacional, no constituye una respuesta adecuada ante la creciente inseguridad".

"La OIT está firmemente decidida a ayudar a la gente a superar la pobreza", pone de relieve el informe. Primero y ante todo será necesario "derribar las barreras de la discriminación y de la suma de privaciones que mantienen atrapada a la gente en puestos de trabajo de poca productividad y mal remunerados."

Los 291 empleadores, trabajadores y portavoces gubernamentales que participaron en el debate de la conferencia (véanse algunos de sus comentarios en el inserto "Lo que dijeron…") respaldaron firmemente este enfoque. En su respuesta, el Sr. Somavía dijo que la siguiente etapa sería "movilizar la red mundial de tripartismo". Invitaría a las oficinas regionales y oficinas de zona de la OIT a "utilizar la Memoria y el rico contenido del debate de la Conferencia para estimular la discusión a nivel nacional entre las organizaciones de empleadores y de trabajadores y los círculos gubernamentales. A menudo oímos decir que estamos viviendo en una economía del conocimiento y una sociedad de redes. No conozco ningún otro grupo de organizaciones e instituciones que conozcan más que nuestros mandantes acerca del funcionamiento real de la economía global. En efecto, los ministerios de trabajo, los empleadores y los sindicatos se ocupan día a día de las realidades sociales en las empresas y lugares de trabajo".

El Sr. Somavía identificó, en particular, cuatro "instrumentos" para la superación de la pobreza (véase el recuadro Indicadores del progreso).

"Los pobres necesitan un fuerte compromiso de nuestra parte para encontrar un modo digno de superar la pobreza", insistió. "No podemos defraudarlos".

Indicadores de la pobreza

  • El desempleo oficial -en la actualidad afecta en el mundo a cerca de 180 millones de personas, y la cifra continúa creciendo- está en el nivel más alto de la historia. Ahora bien, de hecho, hay más de mil millones de personas subempleadas, que tienen trabajo pero no pueden utilizar al máximo su creatividad o su potencial de producción.
  • Cada año, 50 millones de personas se incorporan a la fuerza de trabajo mundial. El 97% de ese aumento se produce en países en desarrollo.
  • La conexión entre el círculo vicioso de la pobreza y la discriminación basada en el sexo que padecen las niñas empieza muy pronto en el seno de la familia. A lo largo de toda su vida, desde el nacimiento a la vejez, esa discriminación contribuye a la vez a la feminización de la pobreza y a la perpetuación de la pobreza de una generación a otra. Trabajar por la igualdad de género forma parte de las medidas para eliminar la pobreza.
  • Durante los próximos diez años se incorporarán a la población en edad de trabajar más de mil millones de niños y adolescentes. En la mayoría de los países en desarrollo, los jóvenes tienen que elegir entre trabajar en la economía informal o no trabajar. Esto augura un aumento de la pobreza en el futuro. En América Latina, por ejemplo, los ingresos laborales de los jóvenes de 20 a 24 años de edad son la mitad de los de los adultos.
  • Más de 115 millones de niños en edad escolar, sobre todo en países con ingresos bajos, no fueron a la escuela en 1999. En 2000, uno de cada seis niños entre los 5 y los 14 años (211 millones) realizaba algún tipo de actividad económica. De ellos, 186 millones lo hacían en las formas de trabajo infantil que la OIT está decidida a erradicar.
  • Prescindiendo de la agricultura, unos dos tercios de la población activa femenina del mundo en desarrollo trabajan en la economía informal, en su mayoría en los trabajos peor remunerados, con unas cifras que alcanzan el 84% en el África subsahariana.
  • La "brecha de ingresos" entre los cinco países más ricos de la población mundial y los cinco más pobres sigue creciendo. En 1960 era de 30 a 1. En 1999 se había ampliado de 74 a 1. Incluso en los 20 países más industrializados, más del 10% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza (menos de 50 % de la mediana de los ingresos).

Indicadores del progreso

El Director General de la OIT Juan Somavía resaltó cuatro "instrumentos" para la erradicación de la pobreza:

  • Creación de empleo: "No es posible erradicar la pobreza si la economía no genera oportunidades de inversión, desarrollo empresarial, creación de puestos de trabajo y medios de vida sostenibles".
  • Derechos garantizados en el trabajo: "Los pobres han de poder expresarse para conseguir que se reconozcan sus derechos y exigir que se les respete. Necesitan representación y participación, así como una buena legislación que se cumpla y que favorezca sus intereses, en vez de oponerse a ellos. Sin derechos, y sin la posibilidad de ejercerlos, los pobres no saldrán de la pobreza".
  • Protección social básica: "Los pobres carecen de protección. La capacidad de obtención de ingresos de quienes viven en la pobreza queda anulada por la marginación y la falta de sistemas de apoyo".
  • Promoción del diálogo y solución de conflictos: "Los pobres comprenden la necesidad de negociar y saben que el diálogo es el modo de resolver los problemas pacíficamente".


Nota 1- Superar la pobreza mediante el trabajo, Memoria del Director General, Conferencia Internacional del Trabajo, 91ª reunión, Oficina Internacional del Trabajo 2003, Ginebra. ISBN 92-2-312870-6. Precio: 20 francos suizos.