Mensaje del Director General de la Oficina Internacional del Trabajo con motivo del Día Internacional de la Juventud

Declaración | Geneva | 11 de agosto de 2011

Día Internacional de la Juventud 12 de agosto de 2011

Desde el Día de la Juventud de 2010, de la Plaza Tahrir a la Puerta del Sol, hombres y mujeres jóvenes han sido los protagonistas de una amplia movilización social que refleja una profunda insatisfacción por la situación actual del mundo en que vivimos.

El tema de este año «Cambiemos nuestro mundo» es sumamente oportuno en un momento en que millones de jóvenes a lo largo y ancho del planeta reclaman empleos decentes y mejores oportunidades, seguridad y crecimiento equitativo. Luchan por la libertad para escoger un mundo con justicia social y paz y para participar en el mismo.

La situación sigue siendo desalentadora, con un desempleo juvenil que registra máximos sin precedentes en todo el mundo. Unos 81 millones de trabajadores jóvenes están oficialmente sin empleo, y muchos más están tan desalentados que han dejado de buscar trabajo. Más de una cuarta parte de todos los trabajadores jóvenes, es decir, 152 millones, ganan menos del equivalente a 1,25 dólares de los Estados Unidos al día, a menudo en la economía informal. Lo más probable es que el futuro les depare una

realidad de pobreza, por muy duro que trabajen.

Esta situación refleja la ineficacia de las estrategias actuales que no consiguen generar suficientes empleos de calidad, ni para los jóvenes ni para los adultos. También se quedan cortas en materia de educación y formación y no brindan la protección y el apoyo necesarios para que los jóvenes puedan ascender los primeros peldaños de la escala de oportunidades y contribuir al desarrollo económico y social.

Esta situación tiene un costo para las personas, las familias, las economías y las sociedades. Se pierde potencial humano y potencial productivo y se destruye la cohesión y la estabilidad sociales. En el ámbito de la seguridad social, la no acumulación de derechos a pensiones socava la base contributiva de los sistemas actuales, generando un pasivo social de personas sin protección para el futuro.

En la reunión de este año de la Conferencia Internacional del Trabajo, dirigentes juveniles identificaron ámbitos de acción colectiva en relación con el mundo del trabajo que podrían ayudar a cambiar el futuro de los jóvenes, en particular: la mejora de la formación y educación y medidas destinadas a preparar a los jóvenes para el mercado de trabajo, el fomento entre los jóvenes de la iniciativa empresarial y la creación de

empresas, la aplicación efectiva de las normas internacionales del trabajo y la defensa de los derechos laborales, la participación de los jóvenes en el diálogo social, y el intercambio de experiencias sobre las formas de abordar los desafíos que plantean el desempleo y la migración de los jóvenes. Los dirigentes juveniles abogaron por la adopción de enfoques integrados que permitan abordar la naturaleza multidimensional de los retos a los que se enfrentan los jóvenes e hicieron un llamamiento urgente para

modificar de manera radical los enfoques encaminados al logro de la justicia social.

Varios dirigentes mundiales instaron a la Conferencia a tomar medidas urgentes en relación con el desempleo de los jóvenes. En la reciente Reunión de Alto Nivel de las Nacionales Unidas sobre la Juventud también se insistió en la importancia de contar con una estrategia mundial para abordar el desempleo de los jóvenes, centrada en potenciar la empleabilidad y en crear empleos decentes que respeten plenamente los derechos humanos.

Ha llegado el momento de actuar, de construir sociedades en las que los jóvenes tengan

voz y voto, hoy y mañana. ¡Que la energía, la creatividad y el dinamismo de los jóvenes de todo el mundo nos inspiren para cambiar nuestro mundo y lograr que sea mejor! Asumamos todos el compromiso de promover el trabajo decente para las mujeres y los hombres jóvenes en una nueva era de justicia social.