Trabajo decente para los jóvenes romaníes

Reducir la discriminación laboral y la pobreza entre los jóvenes romaníes

Sólo 15 por ciento de los jóvenes romaníes en Europa completaron la enseñanza secundaria superior, y casi 60 por ciento de los que tienen entre 16 y 24 años no trabajan, ni estudian, ni reciben formación.

Noticia | 21 de noviembre de 2016
GINEBRA (OIT Noticias) – Una nueva Guía de recursos sobre La promoción del oportunidades de trabajo decente para los jóvenes romaníes en Europa Central y Oriental reúne una serie de buenas prácticas dirigidas a combatir la extendida discriminación institucional y en el mercado de trabajo contra los romaníes, así como la pobreza que prevalece en esta comunidad.

Según una encuesta de la Unión Europea realizada en 2011, sólo uno de cada tres romaníes tiene un empleo remunerado, nueve de cada diez viven por debajo del umbral nacional de la pobreza, y cerca de cinco de cada diez informaron haber sido víctimas de discriminación a causa de su origen étnico. Además, en contraste con el general envejecimiento de la población europea, la edad promedio de la población activa para los romaníes es 25 años, frente a la edad promedio de la UE de 40 años. Los jóvenes romaníes representan entre 10 y 20 por ciento de los trabajadores que se incorporan al mercado laboral.

Al mismo tiempo, sólo 15 por ciento de la población joven romaní ha completado la enseñanza secundaria superior y casi 60 por ciento de los que tienen entre 16 y 24 años no trabaja, ni estudia, ni recibe formación.

Promover el trabajo decente para los jóvenes romaníes [...] es una señal de esperanza de un futuro mejor, al romper el círculo de pobreza y evitar desaprovechar un valioso capital humano."

Antonio Graziosi, Director of ILO Decent Work Technical Support Team and Country Office for Central and Eastern Europe
“Los jóvenes romaníes están atrapados en un círculo vicioso que conduce a altas tasas de abandono escolar, trabajo infantil, baja adquisición de competencias, dificultad de acceder y permanecer en el mercado laboral, bajos salarios, estereotipos y estigmatización, que los empujan aún más al margen de las actividades económicas”, explicó Antonio Graziosi, Director del Equipo de apoyo técnico sobre trabajo decente y Oficina de Países de la OIT para Europa Central y Oriental.

“Promover el trabajo decente para los jóvenes romaníes, los no romaníes, y para grupos romaníes específicos como las mujeres y los jóvenes con discapacidad, es una señal de esperanza de un futuro mejor, al romper el círculo de pobreza y evitar desaprovechar un valioso capital humano”, agregó.

Incorporar a los romaníes en el mercado de trabajo
A partir de buenas prácticas concretas, estudios de casos y lecciones aprendidas, así como experiencias de la OIT, la Guía de recursos aborda el problema a fin de favorecer la inclusión de los jóvenes romaníes en el mercado laboral. Lo cual incluye información sobre los instrumentos jurídicos y los enfoques hacia la discriminación, la seguridad social y el trabajo decente, el desarrollo de las competencias y la transición de la escuela al trabajo. Además pone de manifiesto la promoción de la iniciativa empresarial y la economía verde, las políticas activas del mercado laboral y los servicios de empleo, así como el papel que desempeñan los interlocutores sociales y el diálogo social para hacer frente al desempleo de los jóvenes romaníes.

Históricamente, la población romaní en Europa ha enfrentado una marginalización y discriminación económica, social y cultural. En Europa, han sido implementados numerosos programas y acciones nacionales e internacionales dirigidos a la comunidad romaní, en especial durante la Década de la inclusión Romaní (2005-2015). Sobre la base de los comentarios recibidos por los representantes romaníes y los socios nacionales e internacionales, los resultados son mixtos, con logros limitados sobre todo en el ámbito del empleo.

La Guía presenta además el trabajo de los fotógrafos romaníes Roland Bangó y Csaba Csóka.

“Crecí en una pequeña aldea llamada Szomolya. Nací en una casa cueva, pasé mi infancia sin electricidad, agua corriente u otra comodidad moderna. Mi padre murió hace mucho tiempo, mi madre tuvo cuidar de mí y de mis tres hermanos”, contó Csóka.

“Cuando era niño quería ser un jugador de fútbol, pero a causa de una lesión en una rodilla tuve que abandonar ese sueño y trabajar como albañil para ayudar a mi familia. Más tarde, completé un programa de cuatro años de educación secundaria en tan solo tres años y continúe mis estudios de dirección y producción de cine en el College Eger. Soy el primero – y hasta ahora el único – con una licenciatura en la historia de mi aldea.”

Bangó estudió Ciencias de la comunicación en la Universidad Católica Peter Pázmány. “Durante los últimos tres años y medio he trabajado para la Fundación Chance for the Children como productor de videos y trabajador de campo”, dijo. “Soy el primero de mi familia en completar la educación superior. Mi padre ha realizado un duro trabajo físico durante 40 años, mi madre es una ama de casa.”

Los romaníes constituyen el grupo minoritario más grande de Europa estimado en 10-12 millones de personas. Si bien están presentes prácticamente en todos los países europeos, los romaníes están concentrados en Europa Central y Oriental – sólo en Rumania, Bulgaria y Hungría viven más de tres millones – y en los Balcanes occidentales, en Serbia ascienden a 600.000.