Trade Unions in Transformation

¿Cómo se adaptan los sindicatos a las transformaciones en el mundo del trabajo?

El mundo del trabajo está en pleno cambio y las organizaciones sindicales adoptan estrategias innovadoras para adaptarse y responder a las aspiraciones de los trabajadores. La Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) de la OIT ha puesto en marcha un programa sobre los sindicatos como actores del cambio, a fin de apoyar a los trabajadores en este proceso de transformación del mundo del trabajo. En esta entrevista, Maria Helena ANDRÉ, Directora de ACTRAV, evalúa la situación actual del movimiento sindical y explica el proceso de transformación del mundo del trabajo al que se enfrentan los sindicatos. La Sra. ANDRÉ subraya asimismo la importancia del diálogo social como instrumento para formular respuestas a los nuevos retos del mundo del trabajo.

Noticia | 18 de octubre de 2023
Maria Helena ANDRÉ, Directora de la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV)

ACTRAV INFO: Como Directora de ACTRAV, ha podido observar las grandes transformaciones en el mundo del trabajo y, más en general, en la sociedad. Estos cambios tienen consecuencias para los trabajadores y exigen respuestas firmes de los sindicatos. En ACTRAV, se ha elaborado un extenso programa sobre los sindicatos como actores del cambio. A su juicio, ¿cuáles son los principales motores del cambio que afectan a las organizaciones representativas de los trabajadores?

Maria Helena ANDRÉ: Existen varios elementos clave reflejados en el Informe sobre el Diálogo Social 2022 de la OIT. En primer lugar, hablemos de la representatividad de los sindicatos. Según las cifras más recientes, los sindicatos figuran entre las organizaciones más grandes de afiliación voluntaria en el mundo, con más de 251 millones de miembros. La afiliación sindical se ha diversificado en los últimos tiempos: se observa un aumento de la sindicalización de los trabajadores independientes, lo cual representa una evolución positiva que refleja la naturaleza cambiante del trabajo y el hecho de que los sindicatos son cada vez más capaces de captar afiliados fuera de su base tradicional. En algunos países, los sindicatos han modificado sus estatutos para admitir a los trabajadores por cuenta propia y evitar que se prive de libertad sindical a los trabajadores de la economía informal.

En otros países, se han creado sindicatos o secciones especiales con este objetivo. Gracias a esta organización de los trabajadores independientes, la afiliación sindical ha aumentado un 3,6 por ciento en los diez últimos años.

No obstante, esta evolución positiva debe matizarse, porque la sindicalización no ha ido a la par del aumento del empleo. Así, se observa un nivel de densidad sindical más débil en comparación con hace diez años. La tasa de sindicalización de las personas que tienen un empleo no convencional o precario, como los trabajadores cedidos por agencias o los trabajadores independientes, o los trabajadores de la economía informal o de plataformas, sigue siendo menos alta que la tasa de sindicalización de los trabajadores con empleos convencionales.

Quisiera subrayar asimismo que la tasa de sindicalización de las mujeres es ahora más alta que la de los hombres, aunque sabemos que aún deben desplegarse esfuerzos para aumentar la participación de las mujeres en la dirección de los sindicatos. Las tasas de sindicalización son más altas en el sector público que en el sector privado.

Por último, para concluir esta presentación, quisiera insistir en las diferencias regionales. La tasa de sindicalización varía considerablemente de un país a otro: si se calcula para toda la población activa ocupada, incluidos los trabajadores por cuenta propia, oscila entre el 3,9 por ciento en África Central y el 31,4 por ciento en Europa Septentrional, o entre menos del 1 por ciento en Burundi y el 79 por ciento en Islandia. br />

ACTRAV INFO: El mundo del trabajo está en pleno cambio. A su juicio, ¿cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan los sindicatos?

Los sindicatos se enfrentan a las transformaciones actuales en los mercados de trabajo. El avance tecnológico, la ecologización de la economía, la evolución demográfica y la competencia mundial cada vez mayor han modificado considerablemente el panorama en el que se esfuerzan por representar los intereses de los trabajadores.

A estos retos puede añadirse el predominio de larga data de la informalidad laboral. Las múltiples crisis, incluida la causada por la COVID-19, han puesto seriamente a prueba la capacidad de funcionamiento y la resiliencia de las organizaciones de interlocutores sociales. En la actualidad, las restricciones legales y las violaciones de los derechos sindicales, tales como el derecho de sindicación y de negociación colectiva para TODOS los trabajadores, están muy extendidas. No es sorprendente que el número de afiliados de los sindicatos sea más bajo allí donde se menoscaban los derechos sindicales.

ACTRAV INFO: ¿Qué estrategias establecen los sindicatos para renovarse?

Estas transformaciones y estos problemas persistentes abren perspectivas, pero también presentan dificultades, tanto en términos de organización y de representación de los intereses de los miembros de los sindicatos como en términos de desarrollo de su capacidad para afrontar los nuevos retos.

En los dos últimos decenios, los sindicatos han experimentado una restructuración y una renovación importantes. Se han adaptado a afiliados cada vez más diversos y ahora proponen nuevos servicios. Entre las nuevas tendencias importantes, cabe citar la evolución de los sindicatos para acercarse a los trabajadores más vulnerables y a los trabajadores peor remunerados en los mercados de trabajo, los trabajadores de la economía informal, a los trabajadores migrantes y a los trabajadores domésticos, cuyo trabajo se rige por diversas modalidades, en particular los contratos de duración determinada y los contratos temporales. Más recientemente, también se han acercado a los trabajadores de plataformas digitales.

A título de ejemplo, en Jordania, el Gobierno ha establecido una oficina en los locales del sindicato con miras a facilitar el acceso de los refugiados a los permisos de trabajo. En el caso de Uzbekistán, los sindicatos han organizado a los trabajadores estacionales y han facilitado una doble afiliación sindical. También cabe citar el caso de los sindicatos de Moldova, que han comenzado a establecer acuerdos con los sindicatos de los países de destino de los trabajadores migrantes, a fin de asegurar la protección de los migrantes moldavos que trabajan en el extranjero. En Kirguistán, los sindicatos han comenzado a organizar a los trabajadores migrantes kirguís. En 2019, se fundó el “Sindicato de trabajadores migrantes kirguís” con este fin, concentrándose en varios ámbitos clave, tales como la formación sobre la legislación laboral previa a la partida. Estas colaboraciones han demostrado ser eficaces para mitigar los efectos negativos de la COVID-19 para los trabajadores migrantes.

La economía de las plataformas digitales es un ámbito del trabajo sindical particularmente difícil, pero también muy dinámico. En la Argentina, la “Asociación de Personal de Plataformas” organiza a los trabajadores de las plataformas digitales en un nuevo sindicato apoyado por las principales federaciones sindicales. En Indonesia, los conductores de motocicletas y taxis y diversos sindicatos han creado un comité de acción para el transporte en línea, que ha entablado un diálogo con las empresas y el Gobierno a fin de reglamentar mejor el sector. En Dinamarca, los sindicatos han firmado un convenio colectivo con una plataforma de trabajo digital danesa, relativo a cuestiones tales como la transición de la situación de trabajador independiente a la situación de trabajador asalariado, la cobertura de seguro y la resolución de conflictos. En el caso de Kenya, los trabajadores de la economía informal en los transportes utilizan una aplicación para el teléfono móvil a fin de acceder al seguro de enfermedad.

Es preciso recordar que la sindicalización de los jóvenes es la clave de toda estrategia de renovación sindical. La capacidad de los trabajadores para defender sus derechos y sus condiciones de trabajo depende de su capacidad para actuar colectivamente, a nivel nacional, regional y mundial.

En los países o regiones en los que el nivel de fragmentación de los sindicatos es alto, una mayor cooperación entre los sindicatos les permite hablar con una sola voz, lo que contribuye a mejorar su representatividad y les da más peso en la toma de decisiones.

Así, en diversos países africanos, como Benin, Botswana y Mauricio, los sindicatos han establecido consejos conjuntos de sindicatos o han elaborado declaraciones conjuntas, cartas o protocolos para aunar esfuerzos en los foros nacionales de diálogo social. En Lituania y Ucrania, los sindicatos han establecido una colaboración transfronteriza para mejorar el reclutamiento y la representación de los conductores de vehículos comerciales en los sindicatos de los dos países.

Los sindicatos deben disponer asimismo de una buena gobernanza interna, que es una condición esencial para funcionar de una manera eficaz, pero también para preservar su integridad y su credibilidad ante los trabajadores y el público en general. En el caso de Ghana y de Viet Nam, los sindicatos han considerado prioritaria la gobernanza en su programación interna, al conceder prioridad al desempeño de los sindicatos y de los dirigentes sindicales, y al garantizar que actúen con conocimiento de causa, haciendo gala de integridad, transparencia y responsabilidad.

Los sindicatos también deben incorporar en sus programas y en el programa del diálogo social los temas que revisten importancia para los trabajadores de hoy en día y del futuro.

Esto me lleva a mi cuarto punto, el elemento transversal clave que está presente en toda estrategia de renovación sindical, a saber, la capacidad para reflexionar de una manera crítica, de anticipar el cambio, de pensar de una forma estratégica y de experimentar. En esto estamos trabajando actualmente en ACTRAV.

ACTRAV INFO: Usted ha mencionado que los sindicatos deben incorporar en sus programas y en el diálogo social “los temas que revisten importancia para los trabajadores de hoy en día y del futuro”. ¿Qué quiere decir exactamente con esto?

Los sindicatos ya no pueden limitarse a considerar que su mandato consiste únicamente en organizar y representar a los trabajadores en los temas tradicionales, como los salarios o el tiempo de trabajo. El cambio tecnológico, el cambio climático, el desarrollo sostenible o las cuestiones de género, la igualdad salarial, y la violencia y el acoso, entre otros temas, son sumamente importantes y deben incluirse en el diálogo social.

También existen buenos ejemplos de sindicatos que integran en el diálogo social diversas cuestiones vinculadas con las tecnologías, que abarcan desde el derecho a la desconexión (como en Francia) hasta la protección de datos y la gestión algorítmica, pasando por la introducción de la vigilancia tecnológica de los trabajadores en el lugar de trabajo. En lo que respecta a este punto, quisiera mencionar un acuerdo reciente entre el Gobierno español y los interlocutores sociales sobre los derechos de los trabajadores en lo tocante a la gestión algorítmica.

La transición justa constituye otro tema importante que ha sido retomado por los sindicatos e integrado progresivamente en el diálogo social, por ejemplo, a través de la incorporación de cláusulas verdes en los convenios colectivos. Los sindicatos han colaborado con las ONG y los movimientos ambientales sobre estos temas. Este es el caso, por ejemplo, de Sudáfrica o de los Estados Unidos. En Colombia, los sindicatos han estado implicados en foros de diálogo social alternativo, por ejemplo, a nivel municipal y de departamento, sobre cuestiones tales como el desarrollo de competencias, la planificación territorial o las situaciones posteriores a los conflictos.

Otro ejemplo que cabe citar es el de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que se trata de una plataforma importante para las organizaciones sindicales que les permite participar en el diálogo social sobre temas más amplios, como los cambios socioeconómicos y el desarrollo sostenible que afectan a los trabajadores en todo el mundo.

ACTRAV INFO: ¿Qué lecciones pueden extraerse de la pandemia de COVID-19 para el diálogo social y las organizaciones sindicales?

Los sindicatos han desempeñado un papel primordial en la representación de una gran diversidad de miembros en los debates políticos y en la mesa de negociación, en la lucha contra la pandemia y en la promoción de una recuperación centrada en las personas. A pesar de los retos planteados por la crisis actual, del recrudecimiento de las violaciones de los derechos sindicales, de la pérdida de afiliados y de un entorno hostil en ciertos países, los sindicatos han resistido y han tomado parte en los debates políticos, en las negociaciones colectivas y en las campañas de sensibilización a fin de apoyar y proteger a los trabajadores y sus empleos en todo el mundo.

Durante la pandemia, hemos observado la enorme resiliencia de los sindicatos, los cuales, a pesar de un contexto muy desfavorable, no han escatimado esfuerzos para proteger a los trabajadores.

El informe de ACTRAV “Análisis de las tendencias mundiales sobre el papel de los sindicatos en tiempos de COVID-19” aborda el papel central que desempeñan los sindicatos en la respuesta mundial a la COVID-19 a través del diálogo social y de medidas orientadas específicamente a sus miembros y a la sociedad en su conjunto. A continuación figuran algunos ejemplos.

En primer lugar, los sindicatos han negociado medidas de protección para los trabajadores de primera línea, por ejemplo, en términos de seguridad y salud en el trabajo o de protección salarial. A título de ejemplo, en Alemania, los sindicatos han firmado un convenio colectivo que prevé un régimen de desempleo parcial que protege el 80 por ciento de la remuneración.

Además, la pandemia ha obligado asimismo a los sindicatos a posicionarse mejor sobre nuevos temas como el teletrabajo. En Italia, por ejemplo, el Gobierno y los interlocutores sociales han firmado un acuerdo para flexibilizar la normativa sobre el teletrabajo.

En diferentes países, los sindicatos han negociado la extensión de la protección social a los trabajadores independientes. Los sindicatos también han hecho campaña contra las violaciones de los derechos de los trabajadores y de los sindicatos, como el derecho a la libertad sindical y a la negociación colectiva. Han defendido los derechos de grupos de trabajadores vulnerables, tales como los trabajadores migrantes.

Además, las organizaciones de trabajadores han negociado medidas de ayuda en sectores particularmente afectados, como el turismo, los cuidados, el transporte y el comercio al por menor. En el Paraguay, los sindicatos han negociado reducciones del impuesto sobre el valor añadido (IVA) sobre ciertos productos, y la suspensión de ciertos impuestos. Los sindicatos también han realizado enormes progresos en lo que respecta al fortalecimiento de sus capacidades digitales.

A pesar de la enorme presión ejercida sobre los efectivos sindicales y los ingresos provenientes de las cotizaciones durante la pandemia, algunos sindicatos han podido aumentar sus efectivos, a menudo gracias a negociaciones colectivas fructíferas. Este es el caso de Malawi y Mozambique. En un contexto sindical muy diferente – pero igualmente complicado – en los Estados Unidos, los sindicatos han podido experimentar una evolución positiva durante la pandemia, organizando a los trabajadores y creando nuevos sindicatos en los lugares de trabajo, desde Amazon hasta Apple, pasando por Starbucks.

ACTRAV INFO: Las organizaciones de trabajadores han formulado respuestas a desafíos importantes durante la pandemia de COVID-19. En su opinión, ¿qué papel desempeñan los jóvenes en el diálogo social y en las organizaciones sindicales?
Si queremos que los jóvenes estén en el centro del diálogo social, debemos hacer lo posible por que estén en el centro de los interlocutores sociales, en términos de representación de los jóvenes, pero también de su participación en las estructuras de toma de decisiones y en la elaboración de los programas sindicales.

En la actualidad, muchos trabajadores jóvenes se sienten menos atraídos por la idea de afiliarse a un sindicato. Esta situación es problemática. Si se considera la edad de los miembros de los sindicatos, los trabajadores de la categoría de edad 55-65 están mucho más sindicalizados que los trabajadores jóvenes. Por otra parte, si los sindicatos no logran invertir estas cifras, la tasa de sindicalización disminuirá más aún en los próximos años, cuando muchos trabajadores sindicalizados se jubilen y sean sustituidos por trabajadores jóvenes que no están necesariamente sindicalizados.

Esto es particularmente pertinente en los países en los que la población juvenil es elevada, pero también, a menudo, en los que la tasa de desempleo juvenil también es alta. No obstante, existen asimismo muchos buenos ejemplos de sindicatos que establecen estructuras para los jóvenes, que asignan los recursos necesarios y en los cuales los jóvenes son el motor de la revitalización sindical. En el caso de los sindicatos australianos, los centros para los trabajadores jóvenes constituyen una ventanilla única para estos últimos, y proporcionan, por ejemplo, asistencia jurídica. Utilizan asimismo la organización virtual, las redes sociales, los podcasts y la plataforma de las redes sociales TikTok. En el caso de Bahrein, los sindicatos han desarrollado una aplicación móvil para movilizar y reclutar a trabajadores jóvenes desempleados. Asimismo, en Serbia, los sindicatos utilizan una aplicación para dirigirse específicamente a los trabajadores jóvenes.

Esto también significa que debemos asegurar que se conceda la debida prioridad a las cuestiones relativas a la juventud en los programas de los sindicatos, inclusive en los foros de diálogo social. La OIT está discutiendo actualmente una norma sobre aprendizajes, que es pertinente para numerosos trabajadores, pero en particular para los jóvenes. Otras cuestiones, tales como la igualdad de género, la identidad sexual, el cambio tecnológico o el cambio climático, también son de gran interés para los jóvenes. Es esencial que los sindicatos se comprometan en estos ámbitos y velen por que el diálogo social verse sobre ESTAS cuestiones que interesan a los trabajadores jóvenes.

ACTRAV INFO: ¿Cómo se puede reforzar la pertinencia y la eficacia del diálogo social?

Evidentemente, existe todo un ecosistema que determinará la pertinencia y la eficacia del diálogo social. El marco legislativo, el respeto de los derechos fundamentales y el contexto socioeconómico son factores clave que orientan el potencial de los mecanismos del diálogo social. Sin embargo, existe un elemento que quisiera subrayar, que se refiere a los propios interlocutores sociales. Se trata de su capacidad de adaptación a los retos del mercado de trabajo – y, más en general, de la sociedad – de hoy en día y del futuro. Esto me lleva al elemento que señalé al comienzo de mi intervención, a saber, la capacidad de los sindicatos para adaptarse a la incertidumbre y a los cambios en el mundo del trabajo.

La pandemia ha sido un laboratorio para los sindicatos, no solo para aprender a gestionar una crisis sanitaria mundial, sino también las crisis en general, ya que la COVID-19 no es la primera ni la última crisis. Mientras tanto, nos hemos enfrentado a múltiples crisis, que abarcan desde una crisis climática hasta una inestabilidad geopolítica, presiones inflacionistas y recesiones económicas, entre otras.

Como consecuencia, es necesario sensibilizar en mayor grado a los interlocutores sociales acerca de las prácticas sindicales existentes en materia de pensamiento estratégico, innovación y gestión del cambio. Apoyándose en experiencias satisfactorias, los interlocutores sociales deberán fortalecer su capacidad para asimilar los cambios clave en el mundo del trabajo.

Como conclusión, para mí, la pertinencia y la eficacia del diálogo social dependerán de la fortaleza de los interlocutores sociales y de su capacidad estratégica de adaptación a los desafíos clave del mercado de trabajo – y de la sociedad en general – tanto actuales como futuros.